mandragora

Fantasías...

 

Que nadie se reproche

Si cada noche entre tus brazos deseo estar,

Cobijándome en tus pechos,

Quiero descansar,

Enredado en tus piernas,

Deseo ir a parar,

Robándote el aliento,

De tanto amar,

Con una fogosidad,

Que nadie se puede imaginar,

Pues tu calidez,

Enciende cada fibra de mi ser,

Cada caricia tuya,

Es una degustación

De lo grande que es el amor,

Beso a beso pierdo el control,

Aparece mi instinto,

Desbordándose en pasión,

Con una fuerte tormenta,

Te sigue mi imaginación,

Para ahogarte la piel,

Con el ímpetu de este pobre hombre que sólo te sabe querer.



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