Henry Oquendo

Maniobra dual

ni adentro ni en la linea que define el retroceso

cesgado al eterno y neutro flaquear

un adios a la sombra del amor y un cimiento para el real

en las orillas de  lagunas hechas charcas de lagrimas,  desamor

un duelo realizado, un amargo sabor

un no se, un no entiendo

como el principio de un arcoiris en espiral

una nauseabunda maniobra artificial

para llegar al mismo punto de partida

ni adentro ni en la linea que define el retroceso....

las ventanas se abren y el cielo se balancea

con la melodica sonata del hielo disuelto en el oceano

fuego, muerte  luego vida  a la resquebrajada soledad

sin esa forma poetica de oscuridad interplanetaria

de elocuente mirar, de caricia perpetua

sentimiento infernal, aberrante piel...

se camina y se encuentra el fin con las uñas desgastadas

las pisadas humeantes buscan como la sangre 

un lugar en el infierno para jugar a ser sirvientes

y que el elixir del sonido puro reviente

como alas de cristal desprendidas

dando la bienvenida al proximo cuerpo

directo al festin espiritual.....

 

 



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.