Inexistente

Añorando.

Bebe del agua de la fuente fresca
de sorbo en sorbo ingiere con esmero
espera que de aquello hondo un te quiero
incierta alma bendita, bien le ofrezca.

Y cuando llega el viento que la agita
se incorpora de su actitud postrada
su mirada se pierde hacia la nada
mientras tanto; él la añora y la medita.

La calma pone fin al remolino
no hay nada que en su afán su afán evada
si en su búsqueda encuentra lo divino.

Alguien le habla y él se piensa escuchado
la voz dulce que asemeja de una hada
tal que hace, que se sienta afortunado.

Comentarios3

  • yunque

    esas nostalgias uuff casi nada ,esto que escribiste y compartes con este grandisimo soneto es de una belleza que te penetra en los tuetanos del alma amigo poeta, abrazos

    • Inexistente

      Gracias por expresarte solidario a estas letras. Abrazos míos amigo.

    • abuelopepe

      Magnífico tu soneto! Te felicito.
      Verdadera poesía. Gracias por compartirlo.
      Abrazos del alma

      • Inexistente

        Gracias por tu aprobación abuelopepe.
        Abrazos también, compañero de letras.

      • kavanarudén

        Dulce y precioso versar.
        Existencial y etéreo.
        Un sentimiento expresado y compartido.
        Un placer leerte



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