Adolfo Flores

Otra vez las promesas

 

Soy una rama de promesas, una ligera

por cierto.

Prometí detener la lluvia,

alejarla o guardarla en alguna bolsa inservible

y ya ves es la rama

que le da entrada libre a los corazones

de las casas

a dejarnos con frío durmiendo en las calles,

esperando ayuda que no llega

a las espesas aguas de lamentos.

Soy una nube de promesas, una ligera

por cierto.

Prometí no dejarte caminar al abismo,

alejarlo o sepultarlo en tierras olvidadas

donde no de contigo

y ya ves es la nube

siempre despierta y devora la tierra

te descubre entre un tropel de piedrecillas

blancas y celestes,

atrapada como una rosa sin momentos.

Soy una balsa de promesas, una ligera

por cierto.

Prometí no descuidarme,

no dejarla adentrarse mucho al mar

y ya ves es la balsa

que nunca puede quedarse cerca

a la orilla

y mecer tu cuerpo como quisiera,

cubrirlo de los huesos del  horizonte

y de la garra mortal del silencio.

Soy una rama de promesas, una ligera

por cierto.



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