Santiago Miranda

Derrotas consecutivas


-Al primer golpe, llanto;
la pérdida del tiempo
la pérdida del hombre a través
del tiempo, no llores por la especie
derramada; amor de miel y leche
por el éter, desparramada, la vía láctea
su vocación en el derrotero

 

La semilla tiranizada, mártir alimenta
el empedrado de las nuevas ciudades eternas
piedra sobre piedra, hombre sobre hombre
sueño sobre sueño, roto, la historia mañana
del hombre sobre el soñar de un hombre a plazo
indefinido - interminable - indeterminado 

 

El golpe; otra vez, del clima el embate
es la fragilidad de la consistencia
en los envases, cuerpos frágiles
donde se deposita el tiempo
-su cuenta, por su propia cuenta-
y se expulsan pequeños ángeles

 

El amor, nos tomó por sorpresa, nos hizo
sanos y salvos, de la muerte del tiempo
-hombre/mujer-maestra/iniciado-ángel-y-bestia
nos turnamos, como arriba es abajo, pero jamás semejantes.
también, nos deshizo hasta el anonimato

 

El amor, nos tomó por sorpresa, nos hizo dos
como uno en sus múltiples direcciones, únicos
y nos cortó para siempre en la plenitud
-del haber créido antes, haber sido siempre, uno-
del duelo, ahora busco consuelo, silencio

 

La pérdida del sentido hasta sustancializarse
(vivo) sentir un sonido, su camino es perderse
(en) su camino; hombre, es -canto y- olvido
prosigo, mi vida, la vida prosigue conmigo

 

En la zona donde se acumulan olímpicos
los residuos de Venus y Ares -deseo y sangre-
apilénme junto a mis hermanos y nietos
desdichados por un cielo ensoñado de tierra

 

Golpe, que hay de mí, dicen los hombres
que se aprestan para ser, siendo rayos
fulgor y penumbra, de la lúcidez el juego
que nos cierra un ojo, o una estrella o una espada
de fuego en las entrañas siendo ardor y lava

 

¿En cual de tu mirada me reflejo? El deseo
todo tiempo, es un tiempo pasado, oh bello
momento, no te detienes nunca, nunca logro
contemplarte, tus cabellos tiempo, de oro ciegan

 

Esta noche, la belleza es una mujer, de mañana
el sol y los elementos conmueven a sus semejantes
mientras corro, corro del tiempo desconociendo
que caemos en el estar sin haber sido terminados

 

Golpe, galope, conjunción de sexo
y ahí vamos otra vez a los golpes
de cielo, que hay de mí dicen los
hombres, ardiendo como relámpagos
al caer la noche y el llanto suyo
disipado en los sueños reventados
serémos de amor, todos, semillas



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