Henry Oquendo

El final del nacimiento

Blanco como algunas rosas

suaves como las dulces voces

cosmopolitan sensorial derretida

los huesos que bailan sobre la imagen que creyeron vida

esfumados, insinerados, muerte

lanzados al lodasal de los cerdos

llorar por verdades efimeras

para parir su mejor engendro

para desaparecer en su desgarrador intento

nunca estuvo tan cerca la "felicidad"

esa que se confunde con la risa de los demonios

con la fortuna y las maleables monedas de oro

el titulo y la posicion

la miel misma de la sangre masticada con espinas....

sigue la busqueda un poco mas abajo o un poco mas afuera

los peces vuelan buscando tocar la luna reflejada en el agua

los muertos no escuchan

los resucita la adoracion de deidades hechas con la ceniza 

de su propio infortunio

esperanzados buscando la eternidad del campo santo

y su oscura filosofia sin nacimiento.

 

 

 



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