LIGIA ALTAMAR

¡Reflexiona!

Larga noche, eterna espera,

A lo lejos se siente el eco de un carro,

Me asomo en la ventana, esperando tu llegada,

¡Que desilusión! el tuyo no era.

 

Como una tonta enamorada,

Paso la noche en vela,

Implorando a Dios que  a casa,

Sano y salvo vuelvas.

 

A ti nada te importa,

Solo  esos ¡TUS AMIGOS, EL ALCOHOL Y LA ROCHELA!

Tu hija y yo, somos, como un cero a la izquierda.

 

Espero que algún día,  comprendas,

Que la vida no es eterna,

Que el amor hay que cuidarlo,

Porque se acaba o alguien se lo lleva.

El amor da felicidad, pero también muchas tristezas

Si lo digo yo, que al amarte a ti, parece haber recibido, la peor de las condenas.

 

 

 

 

 

Comentarios2

  • Faeton

    El amor hay que cuidarlo, ciertamente, o llega un momento en que se consume. También es verdad que te procura tantas alegrías como tristezas, o puede que sean mayores las tristezas, pero ¿quién no quiere vivir esas alegrías que te transportan con sus dulces efluvios? Te recomiendo no usar las mayúsculas a no ser que sea estrictamente necesario, porque desluce el poema.

    Saludos, Ligia.

  • Angelito Blanco

    Ligia admiro tu capacidad de amar, es lo que queda, endosado en el contenido de tu poema, sino no te sentirías de esa manera....Deseo que estés bien bella. Un abrazo.



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