Mallez

Cristo

Sobre un madero un Rey pendía
y el mundo huérfano quedaba
de la Luz del Mundo que venía
cuando en tinieblas se encontraba.

Dos malhechores a su costado
pendían en gritos en su agonía:
¨Nosotros lo tenemos ganado …"
reprendiendo el uno al otro le decía.

Y dijo a Jesús: ¨Acuérdate de mí
cuando vengas en tu reino¨
el que estaba a punto de morir,
arrepentido, con espíritu sereno.

"¡Sálvate a ti mismo"!, eran las voces
de los que te habían entregado.
Señor, tú que todo lo conoces,
no les tomes en cuenta este pecado.

¡He ahí a tus hermanos y a tu madre,
al mundo necesitado y dolorido!
Satán, que de la mentira es padre,
en la cruz quiso darte por vencido.

Pero la muerte venciste Poderoso
y el imperio de la muerte derrotaste.
Un pueblo, con tu sangre, victorioso
del mundo pecaminoso rescataste.

¡Oh! Rey Jesús, con tu divina insignia
publicaste libertad y tu perdón
a todo aquel que en su ignominia
olvidara tu suprema ley del amor.

Cristo, ¡Oh! Cristo. Has resucitado
y exaltas a todo el que se humilla.
Yo te amo porque me has amado
y en tu Nombre doblo mis rodillas.



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