Juan Pablo Mendoza Salazar

A la nada, lisonjera

Morir en vano en el celeste orbe, 

cristal de luna, llama de nada, piernas 

en vano caminadas por la tierra.

 

Morir quisiera en el borde amargo,

la luz del fuego llevaría tu alma,

si al morir contigo,

ganarÍa encanto, la existencia de

mi vida mantendría sentido.

 

lisonjera en la distancia, la nada

mira a los mudos, somos en cuerpo

viviente la ecuación del beso, la nube negra

posada tras el prado, y será la

nada, si contigo el celeste no se asoma y muestra su encanto.

 

Morir pudiera en la postrera tierra,

sin embargo el perfume del alma,

continuara danzando, perderé las piernas

en la muerte misma, pero al filo del silencio,

retomaré tu cuerpo, para trenzar el viento.

Contigo.

 

 

 

Comentarios1

  • El Hombre de la Rosa

    Cuando la pluma escribe la verdad que brota del alma de la poesía, los poetas admiran tus hermosas estrofas, estimado Juan
    Un placer su lectura...
    Saludos de amistad...
    El Hombre de la Rosa



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