Raul Gonzaga

¡Cuánto la desgracia duele!

 

¡Cuánto, la desgracia, duele!
Grises ¡ayes! de agonía;
Pesada melancolía,
Cuando gente humilde muere;

El que tiene nunca quiere
Exponerse, garantía,
En su enorme cobardía,
Fuertes refugios adquiere;

Sin embargo, poco duran
Sus cuidados tan prolijos
Pues los males se acentúan

Y llegarán a sus hijos:
Y los que ahora se burlan
Mañana querrán cobijos…

Comentarios1

  • Raul Gonzaga

    A nuestros hermanos de todo el mundo, en especial a los que han sido azotados por alguna desgracia, como el Perú, con inundaciones, les dedico este sonetillo; a los despiadados millonarios que siguen incrementando el calentamiento global y provocando, al mismo tiempo, tantos males, también...



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.