Diaz Valero Alejandro José

Maestra quiera a su hijo

 

Maestra: ¿Usted quiere a su hijo?

¡dígame la verdad!

pues él sufre una calamidad

cuando usted se mete conmigo.

Recuerda usted el día que dijo

que yo quebré unas ramas secas

y con una inmensa rabieta

sin razón me castigó

y entonces muy triste yo

no tuve oportunidad

de contarle la verdad

de todo lo que pasó.

Recuerda aquel otro día

que alguien cometió la osadía

de rayar el pizarrón

y usted me dio una citación

con mi representante

sin yo haber sido el causante

en esa otra ocasión.

Le pido de corazón,

maestra, quiera a su muchacho,

pues cada nuevo acto

de esas injusticias constantes

en que usted se porta impertinente,

él de manera inocente

sale con la peor parte.

La vez de las ramas secas

le partí la cabeza

y me porté ladino

hasta arrinconarlo

para dejar saldado

su cruel desatino.

No hay que ser adivino

para saber que el día del pizarrón

le rompí el pantalón

y le arañé la cara

buscando que usted actuara

con más precisión.

Maestra le pido por favor

quiera más a su hijo

pues con él yo corrijo

su mala actuación.

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Autor: Alejandro J. Díaz Valero

Maracaibo, Venezuela.



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