Jose Luis Posa Lozano

DESERTOR

Se me apagan los ojos
la esperanza se bate en retirada,
las luces agonizan,
el estómago sacude las migajas
de la ultima acampada.

Resuena la corneta
en el patio de armas de mi vida,
el toque de retreta
precede a la balada del silencio
aullando en las literas.

Mañana.. no hay mañana,
es el compás de un hoy sin alborada,
una eterna tercera imaginaria,
una diana perpetua y aulladora
que nos flagela el alma.

Pero esta madrugada
desertaré sin manta y sin soldada
y tiraré hacia el monte
como cabra liberta de pesebre
de patria y de bandera.

Y pastaré la hierba
que brota en los confines de la vida
sin toques de corneta,
sin el látigo cruel de los sargentos
hoyando mis espaldas,
y me hundiré en las aguas cristalinas
de tus lunas de plata.

Comentarios1

  • Bambú

    Fantástico final. Lo veía venir... esperaba, casi ansiosa, de acabará así... y llegó.
    ¡Un hurra, soldado!



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.