Wellington Rigortmortiz

* Inocencia Perdida II (sacrílego del amor)

Amada mía, amiga y compañera,

cuán difícil es aceptar tu pasado

aun cuando consiente soy

que aceptas los míos,

por qué es difícil aceptar el tuyo?,

que miseria se desborda sobre mi

bañándome de perezoso hastío?,

traumática tragedia

que pasa su factura, justo ahora,

que el amor es más que verdadero,

existe algo que está mal dentro de mí,

algo que mi vida no puede digerir,

algo que mi alma no quiere asimilar,

aceptar, injusto soy en mi veredicto,

soy alma perdida

que por donde vago, asesino,

nómada de la maldición soy.

 

Amada mía,

he tenido que descender al infierno

para tratar de entender tu pasado,

he dejado el confort de mi paraíso

solo para juzgarte cuando mi pasado

es similar al tuyo,

…que está mal en mí?, los ángeles

siempre serán despreciados

en una tierra a la que no pertenecen,

los espíritus nobles, siempre serán

despojados vilmente de su inocencia,

ultrajadas nuestras vidas; no siempre

todos tenemos la fortaleza de aceptar

las humillaciones vergonzosas

que deseamos mantener

ocultas hasta la muerte,

y disfrazarlas de olvido

para que no surjan

como zombies aberrantes

a desear alimentarse de la felicidad.

 

Amada mía, compañera de vida,

quizás no te amo con demasía,

quizás me odio a mí mismo

y jamás fui consciente de aquello,

cuán difícil es aceptar tu pasado

aun cuando consiente soy

que aceptas los míos,

por qué es difícil aceptar el tuyo?,

que hace que la ira

sea más fuerte que la misericordia?,

o será que tantos años

el frio de la soledad

devoró mi sensatez?,

maldecido debería ser

por poseer la bendición de tu amor,

existe algo que está mal dentro de mí,

algo que mi vida no puede digerir,

algo que mi alma no quiere asimilar,

aceptar, injusto soy en mi veredicto,

y tú, delicadamente me miras,

me sonríes, acaricias y seduces el alma,

será que podre masticar

esto que no entiendo y pasármelo

con amarga saliva en confusión?,

quizás solo estoy confundiendo

tu amor sentido en el pasado

con el amor que sientes hoy y por mí?,

celos ridículos, absurdos sentimientos

de muerte soledad y odio,

celos de amalgama putrefacto,

resintiendo el arrebato sufrido

del alma y el cuerpo que completos

me pertenecían;

una horrenda vergüenza

hace que agache mi cabeza

y salga por la puerta trasera

de todo lo grandiosamente conseguido…

amada mía, amiga de infortunios,

tu desgracia es similar a la mía

y yo no acepto lo que tu si,

basca de sentimientos

deberías verter sobre mí,

eso sería lo justo, pues,

de eso me alimento y me alimentaron,

como nos hubiese encantado

ser uno, pero desde cero,

no haber sido desechables

y llegar después reciclados en el amor,

en el amar, en el alma, en el cuerpo,

la culpa busca responsables,

cuando aquí, víctimas y victimarios

fuimos, sangre sucia por sucumbir

a la tentación de amar,

y al pecado de la fornicación,

almas miserables somos, más yo!,

que mis sentimientos son débiles

ante algo a lo cual tu eres fuerte,

…amada mía, compañera mía…

Comentarios1

  • Leo Archelon

    Dicen por ahi que los opuestos se atraen, aun cuando parecen no entenderse, aun cuando parecen no perdonarse…Saludos Wellington.

    • Wellington Rigortmortiz

      siempre hay un roto para un descocido como reza el argot popular



    Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.