Wellington Rigortmortiz

* El Adiós (el fin de la saga)

No lo presentí, pero jamás

había lastimado tanto

una despedida, esta despedida,

silencio lapidante, cruel,

indiferente y maldito,

similar a la desolación

que solo la muerte causa.

 

Nunca sabremos

si las decisiones

tomadas fueron

acertadas o justas,

porque nos quedan

los recuerdos y muchos sueños,

todos son pequeños demonios

que acuchillan el alma nada más,

en noches de instantes rápidos

pero eternos, resucitan

como zombies los sentimientos

y estas junto a mí

como siempre lo deseaba,

observando fijamente tu rostro,

grabándome

todos sus estéticos detalles,

aquella sonrisa loca,

y escuchando

las virtuosas palabras,

inocentes pero sabias,

todo lo recuerdo solo riéndome

mientras reprimidas

se quedan muchas caricias

que te quise seguir compartiendo,

reprimo muchos besos de furia,

quedan, solo las tinieblas

que separan hoy nuestras vidas

con tétrico desenlace

para mi temeroso espíritu

que solo llora y se lamenta,

ahogándose

en este fango de recuerdos,

desesperado sin saber nadar,

tratando de mantenerse a flote.



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