Juguete Rabioso

La risa neoliberal, el susurro del cuerpo

Convivir con este hambre de certezas, sed de palabras, empacho de acción.

Bajo el manto estrellado de un tacet atróz,

Insomne, rabioso, maquillando el nistagmo.

 

Habitado por un nerviosismo depredador, que sazona, con su risa sardónica, el impulso hacia el acto sin ser.

Auscultado por ese vértigo feroz, la pasión por la caída, por el desastre, que tienta el derrame de lo encriptado; esa nada que ruge muda.

Corriendo tras una rutina fatal que debora tus instantes,

Masticada la conciencia por la culpa; roído el temple por una ansiedad tiritante.

 

Consumido el ser, el tiempo y el pulso que lo forjan, como una espada, por la fugacidad insaciable: el eterno sinsabor de la insatisfacción.

Esa nada con ganas de nada, sal que adereza el vivir,

siempre de menos, siempre a por más.

 

 

¿Cómo hallar una fisura donde soñar una fuga?

¿Donde cortar esa carne dura, esa circularidad perfecta y absorvente?

¿Cómo escuchar, entre tanto ruido, el susurro del eco en el cuerpo?

Quitarse la mordaza de la costumbre.

 



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