alberto1980

Naranjo arrepentido

 

Pequeña mariposa que pensé que había atrapado,

cuando no más que la imagen de un vuelo tuyo

fue lo que pude guardar,

al fin y al cabo.

 

Te posaste en mi cabeza florecida de azahares

blanca ya de primaveras sin besos

e inviernos en soledades,

 

Me pareciste delicada, y pensé que debía cuidarte

y te cuidé hasta del viento

que te servía para elevarte,

 

Lo siento tanto, 

mariposa que pensé que había atrapado,

fue como condenarte,

a mi espacio tranquilo y casi inmóvil

 

espacio que yo creía

resguardado de las inclemencias del tiempo,

pero nadie detiene a las horas

siempre hay horas por acabarse,

 

Te he querido sin embargo,

con todas las fuerzas como ya sabes,

y herido tus alas en consecuencia,

sin quererlo,

sin percatarme.

 

 



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