Ariel Figueroa Gomez

Y los dos partieron

Hace tiempo, el estuvo enamorado;

¿que aque sabia su amor?

A uvas de jardín, y era un poeta enamorado.

Todos los días al caer el alba, 

se sentaba en el viejo columpio;

tenaz, tocaba un violín,

sin mas nada a ella,

el recordaba.

Y así pasaron los años y sus cabellos fueron pintados

del color de la nieve.

Su cuerpo se enfermo, de una terrible fiebre.

Postrado, en la cama de la interminable enfermedad,

el nada decía, solo recordaba;

lo mucho que la amaba.

Llego el ultimo otoño,

nieves grises se tornaron en su mente;

llegado el tiempo, lloro por ultima vez,

y así llego la muerte.

Anterior a el agotamiento, hasta su ultimo

respiro;

el la recordo, como musa de su cielo,

como bella de su delirio.

Se apagaron sus horizontes,

fue el amor su peor enfermedad.

¿Seguira amandola hasta en la eternidad?

Ella...no partió por placer.

Murio años atrás de la misma enfermedad,

y su amor ellos no hicieron crecer.

Ella descanso en su pecho,

ahi se sentia segura,

el no vivía sin ella; era su veneno y su cura.

El ocaso de su vida, fue breve,

apagaron su llama;

pero aún sin verlos, el pronuncia su nombre; 

y grita que, ¡la ama!.

 



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