Raúl Navarro

Ella

Más que el sol de mediodía
Su dulce rostro resplandecía,
Más viva que una estrella,
Más hermosa que la luna…
Para mi desgracia y fortuna,
Así es ella;

 

¡Qué ironía! ¡No sabía!
Que era a mí a quien quería
Y yo sufriendo cada día
Por su amor la melancolía.

 

Con su mirada penetrante
Me miró y al instante
Quitó de mi alma los abrojos,
Porque pude contemplar
La profundidad del mar,
En esos bellos ojos.

 

Ella es la flor de mi encanto
Alegre himno, clásico canto.
Cuando la veo, mi corazón
Late de prisa, brinca derecho
Amenazando salir del pecho
Ebrio y frenético de pasión.

 

Sus labios rojos son mi delicia,
Fruta que no se desperdicia,
De exquisito y dulce sabor,
Su pulpa suave que me tienta
A darle un beso en cámara lenta
Me tiene loco, loco de amor.



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