Santiago Miranda

El dios Voyeur

 

Desde aquí me paro
sin forma, desparramado
                    /de amor/
me extiendo
en todo. pensamiento psicótico
-yo habito y soy poblado y tú
eres yo- en tu hambruna tercer
mundista miserable, te observo
infinito en mi circulo cerrado
de placer -yo soy yo- y tü dol
or es alimento de la historia
que puja puja puja puja
su punzante precio por nacer
a tus manos mi hijo fue colgado
por las vigas y no ardió hasta la base
-pero ya he de ser vengando por vosotros
el día de mi renacimiento apocalíptico-
mientras tanto observo espiando en el interior
de sus reticentes cabezas y su piel
-a través de la noche, de los días, del amor-
entrecerradas de deberes y dilemas y contagio
yo que estoy aquí y tomo el control
mirador del proceso inacabable
mi narración será interminable
en esta abstracta estructura que soporta
todos mis reglas son innatas y moldié
                      en la roca tu sumisión
pero observo, desde aquí distante
(me acaricio lás regiones inhóspitas
me toco distante y destello luces parpadeantes
-de orgasmos las estrellas gimen ecos al fin
de luz luz luz entre toda esta oscuridad
me amo -y a través de ustedes, mis amantes-
qué sería del sufrimiento si nadie sufriera
qué sería de la muerte y de la vida
si no estuvieran dispuestos en la escena
yo no estaría en mi trono onmipresente
ni participando en sus próximas batallas
ni los encuentro pasados que rememoro
en su consciencia que se desprende
de la mía extensa al fin
no tocaría sus pieles terminales
nerviosas no sentiría sus placeres
mortales, mis pequeños Dioses
me han dado todo lo que jamás seré
(me han dado estallidos de amor y muerte)



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