la flaca

¡No me digas feliz día!

Ahhh, mira vos ¡qué bonito!, dándome flores como celebrando que tengo una vagina, como celebrando que soy tan delicada, tan amorosa, tan entregada a lo que hago, ¡mira vos!, que bonito ser hombre para poder celebrar que no se es mujer.

 

Hoy, yo no celebro que soy mujer y que tatica dios me hizo tan “especial", hoy recuerdo la lucha de mi razón, gritando, no gimiendo… gritando por equidad. Hoy baboso, no se celebra que soy mujer, sino que tengo los mismos derechos y responsabilidades que vos, hoy se conmemora la fuerza de muchas mujeres, que iniciaron esta lucha por reivindicar ese ser humano que nos ha sido negado a lo largo y ancho de la historia.

 

A ver … y esto va para usted, por qué en vez de darme una tarjetica con rosado y estrellitas que dice: “sos un sueño”, por qué no te levantás y le decís al “gerente” que yo tengo el mismo derecho a ganar igual que vos, en vez de quedarte callado justificando tácitamente tu condición, ¿por qué no me dejás de ver como un sueño y me tratás como una realidad? Tratate vos mujer como una realidad.

 

Uy que lindo, ahí venís a desearme feliz día, ¡como si cumpliera años!, por qué mejor no te pones a lavar los platos, los dos veníamos del trabajo, es algo sencillo, cotidiano.

 

Mirá,  lo que se celebra hoy no es la  existencia de nosotras las mujeres, sino nuestra lucha, la lucha de todo aquel que necesita conseguir una sociedad justa, que reconozca la igualdad, ni mejores ni peores sino iguales, en condiciones iguales, con derechos iguales, con deberes iguales, de todas aquellas minorías por tantos años enmudecidas. 

 

 Así que mejor, no me dediqués la pobre letrilla de Arjona, desde los 15 hace ya que no lo soporto, dedicame un esfuercito más, algo así como respeto.

 

Y para usted, mujer, hermana, compañera… no me mandés a decir  “felicidades amiguis”, no me digas “princesa”, no me dejés sola en esta lucha, no pensés que esto es algo así como el san Valentín… ¡mierda!  parate al lado mío, caminá conmigo.

 

Sacate de la cabeza la idea de que ser mujer es ser mamá, ser ama de casa, ser profesional, ser esposa, ser heterosexual, ser prostituta, ser estudiante, ser lesbiana…no mi hermana, ser mujer, es ser todo lo que se nos dé la gana de ser con los mismos derechos que los hombres, en una sociedad realmente humana, realmente equitativa.

 

No me digas feliz día, regalale a la sociedad, al tiempo y el espacio donde te encontrás, un verdadero acto de valor, regalale a ésta cultura un paso más a la reivindicación de su justicia, de su equidad.



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