Monserratt Casteleiro/Akacia

La luz del vivir cada mañana.

La bruma pareció disiparse

al recibir el frío del invierno,

la poesía escrita en el viento

prontamente se esfumó.

 

El alma se adhiere al infinito

vagando sin cesar por las noches

que se hacen eternas....larguísimas

noches llenas de nostalgia

noches que arropadas en el lecho

entorpecen el pensamiento trasnochado.

 

La búsqueda constante de algo

algo que haga entender ese por qué

algo que necesariamente se percibe,

se siente y se aclara en el inconciente.

 

Las lozas que cierran mis ojos,

devuelven a mi alma ese descanso

que hacen de la vida un pedacito de muerte,

muerte agradecida para volver a iniciar el nuevo día......

 

"La noche; compañera amiga

que nunca está lejos, ella siempre regresa con su amistad nocturna"

 



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