Alberto F. Alvarenga

El carrusel de la vida...

¡En tu caricia mi alma descansa!

Dime que es posible, y seré capaz de volar...
Ayúdame a encontrar lo que más deseo, y
lo compartiré contigo.
Acompáñame en mi camino, y te llevaré a un
lugar donde existen las hadas y los duendes.
Sueña junto a mí, y jamás querrás despertar.

 

Dime que me amas, y jamás me iré de tu lado...
ríe conmigo y seremos siempre felices.
Toma mi mano, y nunca más estarás sola.
Cree en mis palabras y descubrirás que son
sinceras.

Regálame un beso, y mi vida completa será tuya.
Llora conmigo, y sabrás lo que me angustia...
Regálame tu confianza, y mi alma será tu abrigo.
Cántame una canción, y bailaré para ti.
Dame la oportunidad, y edificaré nuestro futuro.

 

Conviértete en mi reina, y te construiré un
castillo de diamantes sobre un lago color rosa
donde nadan cisnes amarillos y azules.
Regálame tu corazón, y jamás tendrás que ir
en busca del amor.

 

Cree que esta historia no tiene final, y jamás será
Efímera.

Cierra los ojos y abrásame… y descubramos
juntos, si en verdad hay un paraíso al final de este carrusel,

al que llamamos vida.

Comentarios1

  • Joselin Guzman

    hermoso, robaste un suspiro.



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.