Lucy Quaglia

A Jorge y su esposa

Vida en campamento:

La luna redonda

Se duerme en el lago

Y alguna canoa

Descansa al costado.

El fuego en la orilla

Amontona amigos,

Las carpas y traillers

Están alineados,

Los chicos dormidos

O zumbando al lado,

O quizás se han ido

Corriendo quimeras

De chicas y amor.

 

Y ahí nos quedamos,

Charlando, pelando,

Cantando, escuchando

La noche, los bichos,

El canto de un sapo,

Un grillo, un mapache,

Mientras se presiente

Desde ya muy lejos

Alguna canción.

 

Médico de sala de

Emergencia:

Los ojos (los dos)

El pelo, la cara,

La boca, los dientes.

¿Los dientes?

¿Y cuántos le quedan?

Está todo, suerte.

A ver las orejas:

¿La izquierda?

Está entera, ¿la otra?

Morada, ¿las rodillas?

Sucias, ¿los tobillos?

Flojos, los codos, el pecho,

El traste y la espalda.

¿Qué otra cosa falta?

No me falta nada.

Los dedos, las uñas

Son una monada,

Las manos, los brazos,

Sólo una sutura

Aquí o más allá,

Y alguna costura

Perdida en el cuerpo

En algún costado,

La nuca, el cabello,

Los brazos, las manos,

Los dedos pegados

Al resto del cuerpo,

Qué felicidad.

 

Marido, hermano

Y amigo:

Los chicos, los grandes,

Cecilia, las nenas,

Los otros, los míos,

Los tuyos, Graciela,

El viaje a Toronto,

O el paseo al sueño

Con pelo en la cara.

El avión a Cuba,

A Brasil o a España,

Plata para el coche

Que habrá que pagar,

La casa que arreglas

Dejándola nueva,

Serrucho, martillo,

Cepillo, cigarro,

Bisturí, bigotes,

El hermano Oscar,

Y para el asado

Tener el cuchillo,

El carbón, la carne,

Que hay que preparar,

Mientras los mosquitos

No quieren parar.

 



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