Juan Pablo Mendoza Salazar

Lejos de la levedad

Ya no me importa donde pueda

terminar la zanja, sea que se

esgrima en mi levedad, la levedad

del olvido en que me he convertido.  

Triturenme, Oh!! agonía prolifaria,

dejenme en el ataúd, y ocultenme de

las llamas del pueblo.

Ya no me importa la lejanía del sublime,

el cuerpo blasfemado de los santos,

la risa puritana de las vírgenes, regresen

a su oficio madres del poste, no ahuyente a los hombre

de razonamiento impío, bomitense en los

libros y rastreen su olor, mujeres de gran

armadura, no las llamo para que sucumban,

pero por favor, floten invaluables en la levedad

del orgasmo que podría ser un poema.  



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