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Los dones de tu cuerpo.

En tu boca encontré un sendero
que me llevo en un viaje infinito
a los lugares más placenteros.

Recorrí con mi pluma el papel de tu piel,
ahí escribí sin conciencia use solo sentimiento,
deleitando a mis versos con tu sabor a miel.

A pesar de ser una mujer del mundo
tu cuerpo es algo único, total y profundo,
en él conocí el sublime y amoroso placer.

Memorice los planetas en el manto de tu alma,
navegue por los mares de caricias que regalas
desde entonces soy naufrago de la isla en tu ser.

Luciérnagas brotan de tu vientre al sentirme,
la brújula de mi pasión solo señala tu lindo amor
y sin prisas ni tabucos nos envolvemos en un ser.

En tus labios de flores alimento mis alas
para alcanzar a tus piernas tan blancas,
así volar cerca de tus manos y enlazarlas.

Tu cuerpo es simplemente un museo
del arte más elegante, poderosamente bello,
en esa galería me pierdo ante los dones tuyos.



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