zeda del rey

así, es él

Con ese calor y su tranquila palabra

Quien no lo escucha es porque no lo entiende

Y si nadie lo entiende...

¿Porque es que no lo ignoran?

 Será que no lo comprenden

Sin en cambio lo sienten.

 

Allá su luz dominante

Sin la sombra de amante

Estupor del sol ardiente

¡Ho! gran ser valiente

Tanto a ti he de oír

pero poco he de entender.

 

Como el estigma que marco mi vida

Anduvo un rato en mi cuerpo

Y huyó enseguida.

O como el ardor de la herida

Hecha cecina, en mi carne un tatuaje.

Vivirá por encima.

 

 



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar [email protected] Regístrate aquí o si ya estás r[email protected], logueate aquí.