Monserratt Casteleiro/Akacia

AUTORRETRATO

 

Necesariamente,

como un pensador suele decir;

viajé por el mundo sin fin

utilicé mis mejores galas

al ser presa de la estupidez

de ladrones del verdadero albedrío.

Me sentí como aquél

que derrocha su frescura

en un pozo infértil, sin llegar

al fondo de la desnudez.

¡Oh! que realidad soy:

¿bella cómo las serpientes?

¿sincera como el propio caminar?

Me lastima la luz mortecina de las noches,

pero como ellas cada vez

intento retomar la aurora matinal.

 

 



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