argantonio

Un día de cólera

Todos los muertos de esta guerra

de veinticuatros horas

tienen nombres y apellidos

hubo presos amotinados y mendigos

hubo mujeres amas de casa

y hubo niñas que sirvieron a los

artilleros vino, agua y metralla

lucharon en Monteleón y murieron,

por primera vez en la historia por

encima de los generales que no

conocieron el mayor sacrificio,

sea alzó la verguenza y el patriotismo

de aquellos, cuya máxima fortuna

fue ejercer el más humilde oficio.

Daoiz y Velarde lucharon hasta el

último suspiro, honraron el uniforme

y murieron en silencio entre cuatro amigos.

Comentarios1

  • markute

    Hermosa reflexión y necesaria



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