jorge andres rivera rojas

Con H de "HUMANIDAD"

I

 

Libre cual viento de verano,

Así es la humanidad;

Al nacer no tiene miedo,

Solo piensa en la inmortalidad.

 

II

 

Un infante se deleita,

Cuando juega sin cesar;

Sola mente le incomoda,

No tener regalo en navidad.

 

III

 

Con los años se ve puberto,

Ya no ríe sin parar;

Sus padres le son estorbos,

Ansia su casa abandonar.

 

IV

 

 Sus amigos lo comprenden,

Salen juntos a tripear;

Juegan con la letra muda,

La de hotel, la de hospital.

 

V

 

Quien podría imaginarlo,

De aquel infante inocente;

Hasta ayer cantaba reluciente,

Triste hoy vuela sin su mente.

 

VI

 

Cual si fuese un animal,

En la calle esta tirado;

Bajo portales llenos de basura,

Se lo encuentra desahuciado.

 

VII

 

En el infinito su mirada,

En la mente ya no hay nada;

Entre sus manos está el arma,

Que lo acaba, cual si fuese una rata.

 

VIII

 

Llegará el momento de actuar,

Deberá decidir qué rumbo tomar;

Si acabar con su sufrimiento,

O morir, para nunca más llorar.

 

 

IX

 

En el suelo citadino, se ve aún,

La huella de su último hogar;

Un cartón sucio, enmohecido,

Recuerdos de su poca humanidad. 

 

X

 

Pesad bien juventud querida,

Cual destino quered tomad,

No sea que vuestro legado solo sea,

Un cartón, dos cobijas y nada más.

Comentarios2

  • soki

    Me ha encantado la forma en que expresas esa triste realidad. Todos los pasises están sufriendo esa crisis de drogas. Los jóvenes se pierden y los familiares sufren. Te visitare con frecuencia. Me gusta como escribes.
    Abrazos, Soki

  • Peregrina

    Es una tristeza que por el enorme vacío que llevan esas personitas se meten en la droga; la vida familiar a veces es tan deficiente que a eso lleva a los hijos.
    Un gusto pasar a leerte...
    Saludos amistosos de
    Peregrina



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