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Tus ojos; tus infinitos labios.

 

Descifrar tus ojos
en presencia de la luna lobo
fugaz  con su blancos.
Es algo locuaz
sobre todo delicado.

Son dos nebulosas
ahí en el rostro,
tú rostro de ángel,
un ángel cósmico,
eso destellas
allá donde te encuentras.

Derrito el tiempo
con mis pensamientos,
tratando de volar
y ver, conocer, tu ser.

Aprendí a soñar tus labios,
a imaginarlos sin aún rozarlos
sentir el carmesí en mi profundo,
tratar de oler su esencia,
alucinar que vuelan y me besan.

Pensamientos infinitos
me regresan siempre a tus ojos,
a la embriaguez que me provocan
las sensaciones nítidas,
los arrebatos de mi cuerpo,
donde muero por abrazar
las nubes de tus brazos y tu piel.

Solo espero ver la lucidez  
que vi alguna vez en tus piernas,
encontrar algunas lunas en tu manto,
navegar sobre los ritmos de tus bailes,
escuchar tus cantos nocturnos
para bailar ahora con mi son.

Contare tus cabellos
con paciencia el día
que duermas en mi rezago,
ahí después de chocar
con tus infinitos labios.

 



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