Nipur

Mirando el mar

Mirando el mar
aglutinadamente uno
compacto misterio unido
no parece desde aquí hecho de agua
es un bloque de granito
que larga espuma por la boca
un monstruo que comió
demasiadas nubes
y anda por ahí vomitando todo el
tiempo
del mundo en sus orillas.
Se aprovechan las aves de sus poros
salados y vuelan sin descanso
directo a su escamada piel
de sol y sombras superficiales.
Mirando desde afuera
quién vería lo acuoso
de su vientre en celo
afanoso a tragarse hombres y peces,
barcos y redes, sueños y casas, y
arena
arenas ancestrales
son su alimento, él todo
menos el cielo.
Camino pisando sus pies
mi ojota cava hondo el ciclópeo
cuerpo
en todas sus formas diferentes del
día.
Me arremango el pantalón tratando
de que su viscosa baba blanca
no me atrape pero es inútil
soy prisionero de su frío cuerpo
de su dulce arrullo antiguo.
Convertido en bloque de dura
piedra finita estoy fundido a su
cuerpo
en forma de rara especie de
pétreo lenguado:
un ojo mira extasiado las
criaturas marinas de su vientre
y otro vislumbra las luces lejanas
de la orilla.

 



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