Rafael Parra Barrios

Padre, Hijo y Espíritu Santo...

 

Padre, Hijo y Espíritu Santo... 

Sé que fue así,

porque lo sentí.  

Parecía imposible,

pero lo viví.

Caminé y viajé,

sin nada que hacer.  

Eso sí,

nunca paré

ni perdí mi fe.

Larga caminata,

triste y dolorosa,

turbulento horizonte,

hasta que fue

lo que fue.

Reuniones y razones, 

tropezones y caídas,

me levantaba y seguía.

Siempre con ella,

mi fiel compañía,

quien no se detenía. 

Sin actitud cabizbaja, 

siempre superaba,

el desaliento,

con ganas y atento. 

veía el cielo celeste,

siempre presente. 

Mi ego,

todo un erial,

me hizo pensar,

y luego ver,

el milagro, el vergel. 

Vertí mi Fe en Él. 

Compartí con Él 

planes y sueños, 

y Él, me escuchó, 

porque mi visión, 

colmada de amor, 

latía en su corazón.

El Espíritu Santo

me guió,

por senderos de Dios, 

y abrió la potestad…

Avanzad y volad!

Vamos hijo, despertad,

porque llegó la hora

de hacerse mi voluntad.     



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