Necrofagotimes

Eslabones encriptados.- (Versión de bolsillo de dama; 06/02/2017).-

Mientras más te despedís, mejor te quedás.
Porque más te escribo, menos te pienso, más (té) vivo.
Yo, que quería mate amargo (o matarte, dulcemente).

 

Último San Martín Pescador, te sostiene -primerizo- esta trampa
Que te libera, triste inocente condenado al callejón póstumo
Sobre mi ancha lengua, recibes los sabores al mundo.

 

Fotografías continuadas, nuestra orgía iniciática, blanquecina
Recubre la cuarta pared de este película estática,
Plantamos nuestras mutuas semillas en otro vientre afín:
La ternura caníbal con que arrobas mis sinsentidos
Me mantiene, búho matutino, transpirando abstracciones.

 

Extraigo de tu cráneo la esperma de mil abejas,
Que van a fecundar la luna, compañera permanente.
Somos chacales (o perros) aullando nuestras reflectaciones.
Estallidos de rocío, braile recurrente, manos extasiadas.
Te apresuras, aunque te calme, ávido de convulsiones.
Te duermes y yo te cuido, invulnerable niño centenario.

 

Dame el atavío que quieres que use al pasar
(Quedarme) entre tus desvaríos. Dame tu espalda estival,
Como un manto escudero la protejo
De tus internos súcubos, hechiceros, taciturnos.

 

Me dejas un mensaje encriptado, amablísimo:
Soy aquel cuya voz interrumpe tu ensimismado di+ál(o)go.
Sin tabúes y un tanto ebrios, me hundes contra tus paredes.
Una laguna es un olvido dónde Alguien refresca.
Limamos tanto el eslabón que la cadena nos tatúa por dentro.



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