José Antonio Vilela Medina

Nuevamente sonríes.

Nuevamente sonríes,

y el reventar de

olas mansas tranquilas,

son tus risas, picaras eximias,

el mar turquesa diáfana

deja ver los corales y

revoloteando los peces

vuelan henchidos de alegría.

 

¡Ah! nuevamente sonríes

y a pesar que la golondrina

tenga que migrar, ella,

ella permanece extática.

 

¡Ah! Nuevamente sonríes,

y es como si estuvieras

en la bahía, cuando el alba aparece,

la neblina se hace menos densa.

 

¡Ah¡ nuevamente sonríes,

ya que el árbol de  Lupuna

que estaba exánime, vetusta, enjuta,

ahora está con vida, frondosa, robusta.

 

¡Ah! nuevamente sonríes,

saltas, cantas, lloras

extasiada de alegría,

al ver las piedras irse,

arrastradas por las olas

al retirarse, que son

tus carcajadas,

llevadas muy lejos

por ese mar diáfano turquesa.



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