Enrique Dintrans A.

¡AY HUELLAS DE MIS LECTURAS!

El paso del libro deja
paisajes al corazón
historias que me trasladan
al mundo del ruiseñor.

Parece que va tejiendo
historias de luz y sombra
un príncipe alucinando
sirenas entre las rocas.

Recuerdos del frágil barco
en noches de alta marea
y monstruos marinos todos
que cantan a las estrellas.

Espectros que se incorporan
al canto de las gaviotas
y el sueño del Capitán
que muere junto a la rosa.

Espías del Reyno Oscuro
dispuestos a la batalla
preparan una reyerta
de sangre con cruel espada.

Llegaron en un carruaje
con cuatro caballos blancos
los jefes de los fantasmas
disparan a las alondras.

¡Gaviota que triste vienes
tus alas hechas jirones
no puedes volver al mar,
que baña tus ilusiones!

Las olas me lo dijeron
saltando entre las espumas
que el barco lo dejarían
allende las altas dunas.

E.D.A



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.