Chirritero

Confesión

¿Cómo he de iniciar tan famosa canción?

Tal vez confesando las peripecias de mi vida.

Relatos y palabras prohibidas,

Esas que tenemos de alguna forma escondidas.

 

He de mostrarte un gran aprecio,

Atesorarte en mi bello corazón.

No puedo ponerte una coraza,

Eres la de esa canción.

 

La luna en las noches replica tu belleza,

Inevitablemente no puedo evitar la admiración.

Me siento como un abejorro que camina hacia la luz,

Como una abeja idiotizada por la miel.

Simplemente, no puedo dejar de creer en tu ser.

 

Siendo honesto con mis recuerdos y anhelos;

Debo confesar que una escalera he descubierto.

La he subido sin parar,

Pero no logro ni tu sombra tocar.

 

Eres la persona que roba mi inspiración.

Mi musa y mi idolotría.

A veces no sé si conozco tan bella pasión.

 

Me pierdo en tus ojos y tu sonrisa.

Me pierdo en tus anhelos y sueños.

Me pierdo con solo escucharte.

Y acá estoy, esperando a que vengas a buscarme.

 

Sin embargo, poco a poco se ha vuelto tímida la noche.

El ocaso se cierne sobre el horizonte.

Y yo sigo acá esperándote;

Aunque creo que la obscuridad eterna habrá de ganarte. 

 

Escucha mi canto insipiente.

Conjuremos dos estrellas hermosas,

Déjame como tu confidente posicionarme.

Versos prohibidos y secretos deseo escribir.

 

¡Oh bellas palabras!

Actúen como poderoso conjuro.

Permite a mi luna abrazarla,

Que la noche sea el inicio de este relato,
¡Oh grandioso futuro!



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