El hijo

Mane Castro Videla

Podria odiarlo o sentir el odio 

más profundo

sus palabras

revoloteaban

golpeaban 

a puño cerrado.

Iba y venía

sobre su cuerpo,

sobre su mente

y, en el desorden,

la sacudía

con sus manos  de tinieblas

cubriéndola 

al abismo.

Callo 

callo convencida

que ni la muerte

ni la vida

ni los ángeles ni los demonios

la quebrantarían

Sentía, la seguridad, 

la certeza y la confianza.

Solo sabía

que era una bendición

que la quebraría y que moriría

en cada día que abriera

 las puertas en llanto 

donde cada vez 

que su amado hijo

que hoy latía 

en sus entrañas

mañana sería la razón

de su corazón

Donde las palabras

se quiebran y el amor

hacia el hijo

es la gloria

de la bendición  

 

 

Mané Castro Videla

  • Autor: Mané (Seudónimo) (Offline Offline)
  • Publicado: 29 de enero de 2017 a las 11:55
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 23
  • Usuarios favoritos de este poema: kavanarudén
Comentarios +

Comentarios1

  • kavanarudén

    Precioso y sentido.
    El amor por un hijo es único y eterno.
    Un placer leerte
    Un abrazo

    • Mane Castro Videla

      Amar incondicionalmente es amar al hijo, es sentir el mundo desde allá arriba junto a dios y es sentir el calor quemante del infierno vivo dentro nuestro ante el dolor y el sufrimiento de que ese ser tan nuestro, no es nuestro es verdaderamente nuestro sino de la vida

      Abrazo de luz, Kavanarudén



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