Esteban Mario Couceyro

El ejecutor

 

 

 

la bala viaja ya

su camino, avanza sin ruido

ella no sabe

no quiso

no conoce

y sigue su camino.

 

Que hay de quién dispara

apostado

oculto

con ojos fijos

el dedo laxo

en un gatillo dispuesto.

 

Sus pensamientos serán

disparados como esa bala

en el camino paralelo

de una vida gris

como la de todos.

 

Ella, lo espera

de ese viaje de negocios

él, la desea

en esa distancia opaca.

 

El regalo para el niño

si, ya está en la valija

nunca se olvida de eso.

 

Desarma todo con prolija paciencia

carga el equipaje

y sale a la calle

mezclado entre ellos

seres grises

como todos.



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