argantonio

Cercano Oriente

Aquel mediodía no era la primera vez

que paseaba por la vieja medina

pero aquel día se rompió la rutina

y gracias a un niño volví a la niñez.

 

Desde lo alto de aquel edificio

se escuchaba una alegre melodía

se trataba de una vivaz algarabía

que nacía en el festivo bullicio.

 

Una boda de dos amantes

es algo que jamás se olvida

sobre todo si se ha sufrido.

 

No hay oro ni diamantes

hay algo más valiosos, que es la vida

cuando en busca del amor se ha vivido.



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.