argantonio

De ida y vuelta

La muerte para ti no debe ser una salvación,

pues la vida no es ni cárcel ni valle de lágrimas,

tampoco debes sentir demasiadas lágrimas,

nacíste para ser solo un eslavón más de la creación.

 

El verdadero milagro es el hecho de nacer,

y escuchar el primer llanto y la primera risa,

dar los primeros pasos y correr con alocada prisa,

y sentir de corazón que amar es el primer deber.

 

Amar a los animales,

que estaban aquí antes,

y no lo matéis por placer.

 

Ni tampoco enjaulárlos,

sean pequeños o gigantes,

a estos seres hay que respetarlos.



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