Erin walner

Atracciones peligrosas.

-¿Cómo te llamas?. 

-Perla... ¿Trabajas acá? - agregué esquivando su mirada. 

-Si- contestó él - esquivando la mía. 

-Es un gusto- respondí- lo miré sonriente, tomé el café y salí al exterior. 

De repente su voz me sacó de mi misma:

-¿Tomamos el café juntos?. 

Respondí que si y lo acompañé. 

Era la primera vez que me portaba como una kamikaze ante alguien que no conocía y violaba las reglas que me habían enseñado: 'no hables con extraños', pero aquel extraño me había llamado poderosamente la atención, algo en su sonrisa me hacía perder el eje y lograba que mi piel se erizara. 

Aquella tarde, tomamos el café y hablamos... Nos presentamos el uno al otro, le conté que hacía en ese lugar tan atípico, intercambiamos números, y a la salida del lugar me acompañó, nos despedimos con un beso y un gracias de mi parte... 

Volví convencida que aquello que recién empezaba sería intenso y por sobre todas las cosas fugaz. 

En la semana intercambiamos mensaje, y volví a la hora señalada a cumplir mi rol en el lugar dónde él estaba, hice como si nada hubiera pasado... Hasta que entró por la puerta... Y no pude evitar sonreír.

-Buenas tardes- lo saludé.

-Buenas noches- contestó él con una sonrisa perpizcaz en su rostro. 

Cuando terminé mi tarea, le toqué la puerta y pasé... Tomamos un café y charlamos... Pero aún sentía que faltaba tiempo... Aunque la piel no decía lo mismo... 

'No tienes nada para perder Perla,te gusta'

Pensaba cada vez que nos encontrábamos fugazmente en el bar, o en los pasillos.. 

'Si Perla, ese hombre te gusta..., ¿estàs mojada Perla?'.

-asi que sos estudiante... 

-Si- y lo miré. 

'Ya no aguantas Perla'.

Lo besé, me besó, le quité la remera, me besó los senos, lo besé, me besó, me quitó la ropa, se puso un preservativo y me penetró parado frente a un espejo.. luego me senté sobre él y cabalgué sobre su vientre desesperada... Y antes de acabar, nos besamos. 

Ví la hora: 9 menos cuarto. Debía irme. Me vestí confundida y apresurada. Lo volvi a besar y salí. 

-'Estas bien?'- Mensaje a su celular. 'no puedo creer lo que pasó'. 

-'por ahora si, yo tampoco' -Respondió. 

Los días continuaron un poco torpes... Hasta que volví a verlo a la misma hora en el mismo lugar. 

Volví a tocar la puerta, pasé y la cerró tras de mi.. 

-¿Querés un café?. 

Lo besé... 

-Si-. Respondí. 

Encendí un cigarrillo y ahí me quedé: mirando la nada. Tomamos un café en silencio y cuando terminamos, lo besé otra vez y lo abrace.

-Me tengo que ir-Le dije- nos vemos la próxima. 

Me abrió la puerta y salí. 

-'La próxima cenamos juntos'- mensaje a mi celular. 

Volví al mismo lugar, a la hora señalada... Siempre a la misma hora, en el mismo lugar..

Le toqué la puerta, abrió, lo besé... 

-Me la depile toda - le dije. 

Me saco el pantalón y bajo su boca a mi sexo, comenzó a juguetear con su lengua en mi clítoris, y ya no pude aguantar más... 

Apagó las luces y me volvió a penetrar... Lo hizo por delante y con un dedo, lubricaba mi ano... Mordia mi chaqueta para no gemir... Quería que me penetrara, quería gozar, quería su cuerpo desnudo sobre el mío, sus besos mojados sobre mis senos... Me puso en cuatro, y me penetró..

-Asi bebé pero más despacio .. susurré. 

Besó mi espalda y siguió penetrandome más y más hasta acabar... 

'Perla, que León te has encontrado'.

Me vestí de prisa y lo besé...

-Gracias. 

El camino de regreso se hizo eterno... 

Volví a la hora señalada... Al mismo lugar. .. 

-Te pido por favor que terminemos con esto- me dijo. 

-¿Qué?-Pregunté atónita. 

-Estoy cada vez peor con lo que te conté... Mi vida... 

-lo sé... Tu vida... 

-No quiero volver a sentir culpas. 

-lo hecho hecho está... -Respondi... 

'Perla... ¿Pretendias enamorarte?, ¿Lo necesitas A H O R A?'. Mi cabeza era un revuelo... Habíamos compartido muchos momentos juntos y no eran todos de Sexo... Había algo de él que había quedado conmigo desde el primer momento que nos vimos, y cada encuentro era como si ya nos conociéramos. 'Perla, no es amor, estás un poco confundida' .

Los días que siguieron, me masturbé pensando en sus besos sobre mis senos, en el primer beso que nos dimos, en el amor fugaz que nos profesamos... Y que nunca en mi vida volveré a sentir con un hombre... 

'Perla, te mandaste una cagada', 'el tipo tiene su vida'... '¿Qué trataste de inventar Perla'?. 

Mis pensamientos y escenas fugaces de pasión desmedida y prohibida recorrian mis pensamientos cuando estaba sola, a veces lloraba, a veces me mojaba, otras veces me tocaba y terminaba gimiendo o gritando su nombre mientras me movía alocada como si estuviera arriba de él. 

'Hay atracciones tan fuertes que se vuelven peligrosas, tan peligrosas que alguien siempre sale herido, vacío de amor, de afecto... Hay atracciones que deben experimentarse solamente con el cuerpo, porque si te involucras demasiado te lastiman hasta matar lo poco que tienes de ilusión'. 

'Hay atracciones difíciles de sostener Perla, que raro que no te hayas enamorado'

 



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