YanaY

18

Los segundos degollan lentamente  las horas hasta desaparecer.

 

Concentro mi mirada en las siluetas de la ventana,

me miran,

pero no conocen las letras de mis versos,

ni siquiera mi nombre,

decidida me enredo en tu camisa

y beso tus húmedos labios.

 

Sorprendido mueves tu boca al compás de mi canción favorita,

y tarareo con mi lengua el sabor de tu saliva.

 

¡Como me vuelves loca melodía ajena!

con tus acordes prohibidos,

con tus mitómanas sinfonías.

 

Pero de pronto la magia se esfuma y recuerdo tu título,

tu corazón esta atado miles de  escenarios,

yo solo soy una admiradora más,

una chica más en tu colección de sonetos.

 

Una noche a tu lado me basta para ser eterna,

bésame cariño...

ignora mis lágrimas,

no lloro por ti, no,

estas tan acostumbrado al sabor a sal,

que desconoces la menta en mis labios...

 

¿Cuántos labios más te sabían a menta?

 

Has tatuado en mi el deseo de lo imposible,

el noveno mandamiento.

 

Se acabo el tiempo del beso.

No me mires así...

amigo mío...

te quiero un poco más que a mi.

 

 

 

Comentarios2

  • JAVIER SOLIS

    Muy lindo y triste el poema me recuerda a una amiga enamorada de un cantante que tuvo una noche con él sin que siquiera supiera su nombre. Locuras de juventud.
    Con aprecio
    JAVIER SOLÍS

    • YanaY

      Jajajaja la juventud a veces se paga muy caro, gracias Javier Solis, te mando un beso

      • JAVIER SOLIS

        Gracias linda trataré de saborear ese delicioso beso ja ja ja
        pero uno solo no se vale puedes aumentar?

      • Hay 2 comentarios más

      • alicia perez hernandez

        ¡Como me vuelves loca melodía ajena!
        con tus acordes prohibidos,
        con tus mitómanas sinfonías.
        ........................................................
        Qué locuras mas hermosas dejas sentir en tus versos, es increíble como nos trasforma una bella poesía, o melodía,
        ha sido un placer pasar por tus letras, abrazos con saludos YANA

        • YanaY

          Es un placer para mi saber que personas maravillosas como usted, disfruten de las palabras ajenas, que Dios la bendiga.



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