ledjoaquin

Memoriamor

Te fuiste, por el camino de la espera
largo como el canto de los grillos,
de los rencores hice espíritu,
versos, amor por el tiempo,
te recuerdo como al humo del café,
con un aroma que anhelas
en tempranas horas,
que se disipa sin manera
alguna de conservar.
Me gustaba el desayuno
en aquellas panaderías
medio Europeas
y su radio casi vieja,
disfrutaba del café y 
sentía una felicidad
porque era como huir
a los confines de 
nosotros mismos,
el tiempo y el amor 
se volvían solo uno.
¡Quien habría pensado!
Que ese sería el último 
instante que te vería…
Amé esos momentos y 
hoy mi alma ya más serena
sabe que tan incierto es el destino,
lo que no pudo ser
parece peor que todo.
Escribo estas líneas 
sin mayores pretensiones;
ya esta vida, este tiempo,
no es ni tan mío,
no pienso, lo que hago
es distraerme porque
no sales de lo que creo mío.
Quizá imaginé más de 
lo que podía,
no quiero que el polvo
borre ciertas cosas.
Ya lo comprendo…
Hay cosas que no serán
en esta ni en otras
posibles vidas.



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