Gonzalo Ramos Aranda

Duende

“Me pareces el vigía, . . . de la ilusa vida mía.”

Duende que rondas el pino,
cuida bien de mi destino,
agazapado en la punta,
pídele a Dios . . . una junta.

Mitológica criatura,
de rara, tierna hermosura,
místico, eterno semblante,
barba, bigote elegante.

Gnomo de tono verdoso,
de tus travesuras gozo,
heredero de Merlín,
poder que no tiene fin.

Me subyuga tu existencia,
fantástica quintaesencia,
hechicero, duendecillo,
que brillas, como cerillo.

Corazón, alma que abraza,
eres dueño de la casa,
conoces bien sus rincones,
dialogas con los ratones.

Sangre tuya, origen druida,
torrente de fuga, huida,
haciendo puras diabluras,
a esconderte te apresuras.

Constantes, tus escapadas,
solapadas por las hadas,
desapareces, sin más,
¿no te importan los demás?

Siempre lloro tus ausencias,
cómo sufren mis querencias,
ilumina con tu magia,
mi tristeza, mi nostalgia.

Insensato ser pequeño,
eres sueño de mi ensueño,
sabes que te necesito,
pues tu cono está . . . bendito.

Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda
Xochimilco, México, D. F., a 30 de octubre del 2014
Dedicado al Sr. C. P. Pedro Rizo Tenorio
Reg. SEP Indautor No. 03-2016-070109301200-14
Fotografía (gra)



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