Samuel Santana

Una imagen

Pasa el viento rompiendo

con su quejido,

con su dolor y con su llanto.

Se ahogan los ojos en las

penas de los tiempos muertos.

Hoy la lluvia es un

tormento constante entre

almas desamparadas.

Yo solo sé que yo soy yo,

que ella es ella y

que las flores,

entre primavera e invierno,

languidecen por su ausencia.

 

 



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