Armando Cano

PUÑADO DE BESOS.

 

 

Un puñado de tus besos mi pelo despeinó

al pasar felices, veloces, ajenos, por encima de mí.

Cuantas veces he deseado que esos besos fueran míos.

Que me los dieras un día.

Tus ojos distraídos simulaban no verme,

pero la niña de tus ojos como siempre,

también hoy te traiciono.

Pensaste irritarme, ver dolor en mi semblante

pero mi rostro sereno a traicionarme se negó.

Mi corazón dio un vuelco al saber lo que hacías.

Se alisto para obtener tus besos, los que de tus dedos caían.

Aun cuando fuesen migajas mi alma los ansiaba,

mis labios los pedían, mis ojos los lloraban.

Cuantas cosas, cuantas, han pasado en este día:

tú tan cerca de mis ojos, de mis manos y tan lejos de mi vida.

No sé si vivo o sueño, no sé si me querías.

Si ya llegaste a olvidarme, si ya anhelas mi salida,

de tus ojos, de tus sueños, de tu vida.

 

 

©Armando Cano.



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