Silvia Patón Cordero

Soneto homenaje a Garcilaso de la Vega

 

Tu frente no con laureles ciñeran

las ninfas, mas con metal de oro breve,

por los trágicos, de tu muerte aleve,

sucesos que tal gusto en ti extinguieran.

 

Y así las Oréades entrevieran

mi dolencia, porque al dictarlo leve

el perpetuo túmulo por ti eleve,

si en mármoles de Paros lo erigieran.

 

Églogas que a los pastores servís;

canciones que en silvas humor probáis;

sonetos que ecos de la voz fingís…

 

de Garcilaso su solio acordáis,

en tanto que fundado transferís

que lo ítalo en lo hispano propagáis.

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