Silvia Patón Cordero

A Aníbal Barca

Del ataque a Roma tu gloria hiciste,

Aníbal, de los púnicos caudillo,

y los Alpes cruzaste, ilustre altillo,

con tus hombres que al fulgor impeliste.

 

Junto al fraternal Asdrúbal creciste

en Hispania, y en ella viste sencillo

cómo tu padre alcanzaba un tonillo

y fama que todavía persiste.

 

Hijo de Amílcar, cartaginés nato,

¿dónde residen pues tantas victorias

si aún Roma conserva su impune atrio?

 

Y los tirios en aras perentorias

se dejaron; para formar del patrio

miedo fe y romanas ejecutorias.



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