Roberto V

Hasta mañana

 

Las calles se van guardando a silencio,
la multitud de autos rugiendo en uno u
otro sentido, apagan sus luces, quedan
quietos, como esqueletos de lata en las
esquinas.
Siguen algunos caminantes dispersos,
distraídos, regresan a sus casas, tarde
con su emociones dormidas antes de
llegar a la cama.
Mis ojos no se despegan, tu ventana,
hay luz en ella, tu silueta inquieta no
para, la música la llevas dentro.
En mis labios queda el sabor del beso,
tu mirada, ese gesto entre azorada y
atrevida que me fascina.
Ya parto, a mi solitario cuarto, con tu
aroma en la punta de mis dedos, con
mi sangre alborotada, no pegaré un
ojo hasta la madrugada, porque te sueño
con mas detalles cuando estoy despierto

 



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