Se canta lo que se pierde en la vida.
Porque lo que está conmigo no cuenta.
Me acostumbro a lo que cerca me tienta.
Solo me importa el camino de ida.
Detrás de un no sé qué voy corriendo.
No puedo pensar, la ausencia de nada
de lo que tiene un alma anonadada
es apto para seguir compitiendo.
Tras de la primera caída razono.
¿Merece la pena todo este esfuerzo?
Revuelvo mis órbitas, me perdono.
Me sé diablo preso de este invento.
Estoy como hámster en una noria
que rueda sin posible movimiento.
-
Autor:
Albertín (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 23 de noviembre de 2016 a las 20:30
- Comentario del autor sobre el poema: Corremos como pollo sin cabeza siguiendo un carril sin destino.
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 127
- Usuarios favoritos de este poema: kavanarudén, Arsenio Uscanga

Offline)
Comentarios3
Ineteresante y una gran verdad.
Corremos y corremos y al final lo dejado atrás nos alcanza y ya es muy tarde.
Una gran enseñanza en tus versos.
Un placer siempre leerte.
Un abrazo amigo y poeta.
Kavi
Me alegro de que me leas y te guste. Un abrazo Kavi.
Muy lindo poema, gracias por compartirlo conmigo.
Gracias a ti Lucy y me alegro de conocerte. Espero que sigamos en contacto. Te leeré. Saludos.
ES QUE EN LA VIDA NO ES SOLO CORRER, HAY QUE SABER PORQUE Y PARA QUE SE CORRE, Y CUAL ES EL FIN DE ESA CORRIDA.-
UN CARIÑO EN LA DISTANCIA .-
MARGARITA
Gracias Margarita por el comentario. El estrés es el producto del correr por que todos corren y cuando queremos parar para descansar, el organismo no atiende.
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.